Tratamiento Terapèutico

El tipo selectivo de indicación determinará en gran medida la modalidad terapéutica a aplicar.

En cualquier caso el proceso terapéutico completo comprende:

A)      Una inicial valoración y clarificación diagnóstica inicial, a cargo de los psiquiatras del Centro; que sentara las bases y prioridades terapéuticas para cada paciente, siguiendo diferentes modelos, como pueden ser: psicofarmacológico, de recuperación funcional, de aprendizaje, de técnicas individuales, de comprensión psicodinámica, etc.

B)      La subsiguiente adscripción del paciente a la modalidad de terapia más aconsejable para su caso, y que se resuelve, fundamentalmente en 3 áreas bien diferenciadas: 

Área Médico-Psiquiátrica: en la cual se contempla la actuación sobre la situación clínico-sintomática del paciente,  desde la doble vertiente farmacológica y psicoterápica, al tiempo que se atiende a la gestión de los aspectos que acompañan a su admisión en el Centro (relación con familiares, informes a profesionales e instancias derivativas, etc.)

Área Psicológica: en la cual se completa la evaluación y exploración psicológica (entrevistas, tests, etc.) y se decide y realiza la psicoterapia indicada en su doble modalidad:

a)Psicoterapia individual: en niveles de apoyo, informativo, cognitivo, psicodinámico etc.)

b)Psicoterapia de grupo: asimismo desarrollada en distintos niveles según sean conducidos por psicoanalista, psicólogo o terapeuta ocupacional y orientados según sea el caso una mejor comprensión de los mecanismos intrapsíquicos; de los efectos de la enfermedad sobre el medio; de la dinámica de las relaciones interpersonales y sus conflictos; de los mecanismos psicopatológicos, etc.

C)      Área socio-rehabilitadora: conducida fundamentalmente por los terapeutas ocupaciones y con clara vocación de conservación de funciones amenazadas por la enfermedad; recuperación de ellas cuando hayan sido previamente dañadas y aprendizaje, en su caso, de nuevas habilidades individuales. Estos objetivos generales se abordan desde una triple perspectiva: 

a)       Física: con actividades de tipo corporal y deportivo que persiguen una buena salud  física, fomenta hábitos de vida saludable; y promueve actividades en equipo (interacción personal).


b)       Cognitiva: donde por medio de terapias de estimulación emocional e intelectiva se mejora aspectos de la atención, la memoria, la concentración, la expresión verbal, etc., al tiempo que se combaten sistemas de creencias erróneas y disfuncionales; se desactiva esquemas de actuación desadaptativas, se mejora la favorable selección de opciones, etc. 

c)        Ocupacional y social: donde se realizan grupos de habilidades sociales; de destrezas individuales; talleres de expresión artística; actividades de la vida cotidiana, etc.

En este contexto socio-rehabilitador se incluye también, si se muestra indicado, la tarea de orientación y asesoramiento en cuestiones generales de la vida ordinaria; en conflictos familiares, de pareja; en problemas escolares; en abordaje y manejo de situaciones sociales, etc.